Grabaciones encontradas en forma de carta de confesión para martita.
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Todo está bien:
las noticias están listas
para imprimirse y
ser comidas desde la TV;
el lubrica sexo desde la pantalla.
Yo, nena,
nunca voy a ser tu hombre,
jamás.
No soy el que junta flores
y desde las amígdalas
saca conejos para tu sonrisa.
Es que...no me gustaría verte sonreír
.
En los campos de algodón
están colgados,
desde sus alas,
todos los esclavos
y se entremezclan con
nuestros bailes;
las antorchas.
Yo camino, reconozco
y cambio responsabilidades
por leoneras de oro,
busco prostíbulos que abran
las veinticuatro horas,
me masturbo y vuelvo a soltarme
-somos todos cuerpos desiertos
cantándole a los árboles-.
Así está mi suerte en el aire
gritando mientras vive:
¡buena suerte!
-como desconfiando de ella misma-.
.
¡Sálvenos del banquete perdido!,
los escarabajos siguen crucificando
con alfileres al entomólogo
sobre un tapiz de gamuza verde
y enmarcándolo.
.
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Subo por la misma calle,
cruzo los mismos puentes
y sueño la misma gente.
Sobre todo, de fondo, están las únicas
mascotas del shaman:
los lobos azules,
que nos envuelven en un canon divino
y rotos como estamos,
estamos bailando.


Salgo a la calle
y al final
gente naranja,
ciudades naranjas,
mundos naranjas.
Y
el sr. Naranja dice:
"¡Puta!, otra naranja seca"
lucesazul dijo
Te agregué al msn!
Saludos y gracias por tu comment,
Luciana.
11 Noviembre 2005 | 05:03 AM