La purpurina se encuentra a ella misma muerta en su cama.
Algo amenaza la mañana,
pero la mañana es tan hermosa,
sus pies se animan a caminar
hasta la vereda y
luego se vierten sobre el cielo
y el danzante smoke
que vigilan todo el infinito
desde una taza de café
en un bar porteño.
Ella juega al scrabble
y conoce su secreto,
no es como todos
que solo buscan calmar la angustia
con una u otra
palabrita idiota,
y escapan del apuro
como quién esquiva a la petite morte
solo por el auto recelo
de ser insuficiente.
.
Los vestigios sobre su piel
le duelen en los dedos
como la mermelada
de la noche que ensucia siempre
las garras de su tigre de bengala.
Ella no existe ni siquiera
en el aburrido cosmos
de la calle,
ella es de papel amarillo.


Salgo a la calle
y al final
gente naranja,
ciudades naranjas,
mundos naranjas.
Y
el sr. Naranja dice:
"¡Puta!, otra naranja seca"
Andy dijo
"ella no existe ni siquiera en el aburrido cosmos"
Potente frase...
Delicioso post. Bello blog
Pasate por casa cuando quieras... hay matecito caliente.
A.-
4 Octubre 2006 | 10:01 AM